viernes, 18 de junio de 2010

CAPITULO 8 DE DUPETIT

Capitulo 8

La mejor forma de combatir el peligro, es la prevención del mismo, para prevenir la droga los ámbitos más importantes son la escuela y el hospital.

La escuela: Se constituyen equipos integrados por médicos, psicólogos, psiquiatras y psicopedadogogos, que observen a los niños y asesoren a los maestros para detectar las características de un futuro adicto, así como los padres enfermos de adicción.

El papel del maestro es de agente de prevención de salud mental, y que desde su lugar de observación anuncie al equipo a los padres y a la asistente social de la escuela la presencia de una conducta conflictiva que puede culminar o ya se ha constituido en adicción o conductas adictas de los padres que puedan ser detectadas y dentro de lo posible solucionarlas.

El hospital: Se pueden convertir en centros de prevención con el adecuado asesoramiento.

Los médicos deben ser asesorados por especialistas y los equipos interdisciplinarios no deben faltar en ningún hospital.

Se necesita ante un problema como la adicción, contener los impulsos y reflexionar para poder ayudar al adicto.

La contención social es muy importante en el tema de la drogadicción y lograr tener un marco asistencial adecuado para su curación.

Las Instituciones donde deben permanecer los adictos hasta su recuperación para que sean efectivas deben ser cerradas, los pacientes deben permanecer internados, deben garantizar el aislamiento del paciente del medio familiar y social mientras dure el tratamiento.

Luego que pase el peligro del proselitismo, el paciente podrá lentamente adecuarse a tareas grupales dentro de la Institución.

La ayuda terapéutica es fundamental para determinar la gravedad del paciente.

Los pacientes adictos no deben ser tratados en forma grupal, dado que la cosmovisión compartida se potencia en los grupos, expulsan al terapeuta que les sirve de fachada y no como agente de cambio.

Si el paciente no es internado y cuenta con ayuda familiar puede ser atendido por el psiquiatra y por el psicoanalista, los cuales realizaran tareas distintas y complementarias.

El psicoanalista solo puede desempeñarse si se cumplen las condiciones de trabajo del psiquiatra, con quien mantiene un riguroso intercambio, para lograr el éxito terapéutico.

Dado que el tratamiento psicoanalítico se hace difícil por la intolerancia a la continuidad que muestran la familia y el paciente, debido a la marcada intolerancia a la frustración que evidencian ambas partes.

David Rosenfeld, divide los momentos evolutivos del tratamiento en pacientes adictos en

cinco períodos:

El paciente hace uso indiscriminado de cualquier droga, mostrando indiscriminación

entre su identidad y el terapeuta. Peligro de suicidio.


1. Selección de una droga que usa para defenderse de otras, drogas buenas y malas.

2. Usa drogas sólo en períodos de angustia intolerables, relacionados con las separa-

ciones del analista (vacaciones, repite modelos primitivos de separación del

pecho materno).

3. Tentativas exitosas de abandonar la drogadicción (colecciona objetos con característica

de acompañante e intermediario, como el fetiche).

4 Puede abordar conflictos que subyacen a su adicción y se está frente a alguien

con características psicóticas y/o neuróticas.

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